Llamamiento para salvar a James Ducket. Su ejecución está prevista para el 31/03/2026 en Florida
El 27 de febrero el gobernador Ron DeSantis fijó la fecha de la ejecución capital de James Aren Duckett: será ajusticiado en el Estado de Florida el próximo 31 de marzo. Solo hay un mes para pedir clemencia para él.
James Aren Duckett nació el 4 de septiembre de 1957 y está detenido en la Prisión Estatal de Florida (FSP) desde el 30 de junio de 1988, tras su condena por la violación y el asesinato de una niña de 11 años. En estos 38 años, Jim, como lo llaman sus amigos y seres queridos, lucha con sus abogados para demostrar su inocencia y poner de manifiesto las incoherencias y el mal funcionamiento del sistema judicial de los Estados Unidos de América y de cualquier otro Estado, pues no existe una justicia perfecta.
En estos 38 años, Jim, como lo llaman sus amigos y seres queridos, ha luchado con sus abogados para demostrar su inocencia y poner de manifiesto las incoherencias y el mal funcionamiento del sistema judicial de los Estados Unidos de América y de cualquier otro Estado, pues no existe una justicia perfecta.
Jim, agente de la policía de Mascotte, estaba patrullando aquella noche cuando encontró delante de un supermercado a un grupo de jóvenes y los mandó a casa porque era tarde. Luego siguió su ronda. Al cabo de un par de horas recibió el aviso de que una niña que formaba parte de aquel grupo no había vuelto a casa. Participó en la búsqueda de la niña, que fue hallada a la mañana siguiente. Había sido brutalmente asesinada. Al cabo de aproximadamente un año Jim Duckett fue condenado por el homicidio de la menor.
Escribe Jim: “El 30 de junio de 1988 el juez emitió mi condena a muerte. El mismo día me trajeron aquí, al centro de detención del Departamento penitenciario de Florida para hacer los trámites necesarios para mi detención. Pocas horas después entraba en la Prisión Estatal de Florida, en el corredor de la muerte. Me llevaron a la celda que había en un largo corredor, entre otros 16 hombres que vivían cada uno en su celda, en medio de otros 320 hombres condenados a muerte. Estoy aquí desde entonces, a pesar de los intentos de demostrar mi inocencia. ¡Nunca dejaré de luchar! ¡Nunca!”
En la correspondencia que Jim mantiene con Laura Bellotti, que empezó en 2012, expresa pensamientos, miedos y reflexiones. De sus palabras se desprende una idea clara: para hacer justicia no se puede aplicar la pena de muerte. A nadie. Laura Bellotti explica la historia de Jim en un libro que lleva por título “La segunda carta”, publicado por Ianieri Edizioni (2021). Quien recibe cartas se considera afortunado. Un condenado a muerte que quedó libre porque se reconoció su inocencia declaró: “Yo recibía muchas cartas, mientras que algunos compañeros míos no recibían ninguna porque no tenían a nadie fuera. Yo las compartía con ellos, como si fueran nuestras”. Las cartas de Laura rompieron un muro de soledad. Jim no creyó que aquella correspondencia pudiera existir hasta que llegó la segunda carta… y luego todas las demás.
Con la Comunidad de Sant’Egidio y todos los que han acompañado a James en estos años hacemos un llamamiento para salvar su vida. Pedimos clemencia para James Aren Duckett y oramos para que salven su vida.